Muebles de Eurocopa: el minimalismo alemán

Publicado: 25 Junio 2021

muebles de la eurocopa

La fase grupos ha finalizado y empieza la esencia de la Eurocopa, las eliminatorias. Se acabaron los experimentos, llega el cara o cruz. Un despiste y se acabó, estás fuera. Por ello, hoy vamos a rendir honores a uno de esos equipos que han hecho historia en el viejo continente: Alemania. Y lo vamos a hacer, cómo no, a través de sus estilos de decoración. Alemania es un símbolo de vanguardia y hoy queremos enseñarte las distintas propuestas para el interiorismo. ¿Nos acompañas?


Die Mannschaft

Así se conoce popularmente a la selección alemana. Este país es junto a España, la selección que más entorchados europeos tiene, con tres títulos conseguidos. Decía Gary Linecker que el “fútbol es un deporte donde veintidós hombres persiguen a una pelota y siempre acaba ganando Alemania”. Con el uniforme blanquinegro hemos visto competir a los Muller, Klinsmann, Khan, Mathaus o Klose que levantaron tantas pasiones como odios.

Pero Alemania es mucho más que fútbol. Históricamente ha sido un país líder en el mundo empresarial con sellos tan reconocidos como la Bayer, Audi, BMW, Porche, Siemens, Adidas o Playmobil. También es la patria de multitud de celebridades históricas en distintos campos como Einstein, Beethoven, Duruero, Gutemberg o Ana Frank.

Y por supuesto en el diseño. La gran extensión del país hace que tenga influencias nórdicas, francesas, suizas y de Europa del este. Una mezcolanza de estilos que convierten a Alemania en un país innovador en estas lides.


El origen del minimalismo

Aunque la expansión del minimalismo a escala mundial no llegaría hasta mediados del siglo XX, muchos estudios apuntan a que su origen está cien años antes. Concretamente en la iniciativa de Walter Adolph Georg que fundó una escuela de arquitectura y diseño en Berlín, cuyo lema era “la forma sigue a la función”.

Su objetivo no era otro de buscar la unión entre ambos conceptos, para romper con la ornamentación tradicional y con las opulentas decoraciones que se habían instaurado en otros lugares del continente como en Francia con su Belle Époque o en Inglaterra con el estilo victoriano. Fue tal su impacto, que desde el año 1996, los muebles y diseños de esta escuela, fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Precisamente es Berlín la ciudad que se considera capital del minimalismo. Allí podemos contemplar multitud de edificios con ese corte, tanto en su exterior como en su interior, ya que fue una de las bases para reconstruir la ciudad tras la Segunda Guerra Mundial. Son edificios sobrios, rectos y con una perfecta combinación entre geometría, orden y practicidad.


 

La decoración minimalista alemana

Como ya te hemos contado en anteriores artículos, el estilo minimalista se basa, principalmente, en generar espacios limpios donde los muebles sean parte del entorno y no el centro de atención. Prima la sobriedad, las líneas rectas y la sencillez. Es más importante la funcionalidad del mueble que no una excesiva ornamentación. En ese sentido, los materiales son modernos, de colores lisos, donde se alterna el metal con la madera. Las mesas son sencillas, con patas delgadas y ligeras; los aparadores y grandes estructuras son sustituidas por estantes abiertos, respetando siempre el orden global de cada habitación.

Las decoraciones suelen carecer de colores llamativos, siendo los blancos, negros y grises los más habituales. En una decoración minimalista, basta con algún pequeño destello de color para marcar la diferencia, como por ejemplo flores frescas.